Niños y jóvenes requieren ambientes escolares que permitan desarrollar todas sus capacidades, entre otras: intelectuales, sociales y emocionales.
Esta afirmación constituye el quehacer de este eje, el que a través de la investigación, evaluación, asesoría, innovación y experimentación avanza en la búsqueda de condiciones que permitan el desarrollo de niños y jóvenes en escuelas y liceos.
Ocupación preferencial es el trabajo con establecimientos situados en sectores con condiciones de mayor vulnerabilidad social, que son los que habitualmente enfrentan más dificultades para el logro de aprendizaje de todos sus alumnos.
El trabajo del eje se dirige al ámbito directivo, curricular y de convivencia escolar, entendiendo que son componentes indispensables para el aprendizaje en las aulas.